El texto que sigue está reproducido literalmente del libro de N. Estevanez :
" Entretenimientos Matemáticos, Físicos, Químicos, etc.".
Cuando un matemático oriental inventó el admirable juego de ajedrez, quiso el monarca de Persia conocer y premiar al inventor. Y cuenta el árabe Al-Sefadi que el rey ofreció a dicho inventor concederle el premio que solicitara.
El matemático se contentó con pedirle 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero de ajedrez, 2 por la segunda, 4 por la tercera y así sucesivamente, siempre doblando, hasta la última de las 64 casillas.
El soberano persa casi se indignó de una petición que, a su parecer, no había de hacer honor a su liberalidad.
- ¿No quieres nada más? preguntó.
- Con eso me bastará, le respondió el matemático.
El rey dio la orden a su gran visir de que, inmediatamente, quedaran satisfechos los deseos del sabio.
¡Pero cuál no sería el asombro del visir, después de hacer el cálculo, viendo que era imposible dar cumplimiento a la orden!
Para darle al inventor la cantidad que pedía, no había trigo bastante en los reales graneros, ni en los de toda Persia, ni en todos los de Asia.
El rey tuvo que confesar al sabio que no podía cumplirle su promesa, por no ser bastante rico.
Los términos de la progresión arrojan, en efecto, el siguiente resultado: diez y ocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo.
18.446.744.073.709.551.615
Hoy en día estamos acostumbrados a que los avances y descubrimientos científicos se reflejen en los libros poco tiempo después de que se produzcan. A continuación hay un ejemplo, de no hace muchos años, en que las cosas no ocurrían exactamente así.
Los textos que siguen están tomados de un libro utilizado en España en muchas escuelas y colegios a final de los 50 y principios de los 60 : "Enciclopedia Álvarez"
[Álvarez, A., 1960,.Enciclopedia.(Miñón: Valladolid)].
En agosto de 1610 Galileo enviaba al embajador toscano en Praga una carta que contenía el siguiente texto:
SMAISMRMILMEPOETALEUMIBUNENUGTTAUIRAS
El incomprensible texto era un anagrama mediante el que Galileo pretendía establecer la paternidad de un descubrimiento sin hacerlo de forma explícita. Todavía no estaba preparado para explicar lo que había descubierto1.
Hola, soy Catalina Gómez Vega Profesora de Educación General Básica, mención Ciencias Naturales y soy la creadora de este Blog.